La humedad es uno de los enemigos más persistentes de cualquier edificación. Entre sus diversas variantes, la humedad por capilaridad destaca por ser una patología silenciosa que ataca desde la raíz.
En el contexto de la construcción mexicana, este fenómeno es sumamente común debido a la diversidad de suelos, el uso extensivo de materiales porosos y, en muchos casos, la ausencia de sistemas de aislamiento adecuados en cimentaciones antiguas o autoconstruidas.
Su presencia no es solo un problema estético; con el tiempo, degrada la integridad estructural de los muros y favorece la proliferación de microorganismos que comprometen la salud respiratoria de quienes habitan el inmueble.
¿Qué es la humedad por capilaridad?
La humedad por capilaridad es un fenómeno físico en el que el agua proveniente del subsuelo asciende a través de la red de poros de los materiales de construcción, como el ladrillo, el bloque de concreto o el mortero. Es un proceso similar al de una esponja: el agua busca camino hacia arriba, desafiando la gravedad, y puede alcanzar alturas de hasta 1.5 metros.
A diferencia de las filtraciones por lluvia, este problema no depende del clima y se manifiesta de forma constante durante todo el año. Los síntomas son inconfundibles:
- Manchas oscuras en la parte baja de los muros.
- Salitre: depósitos de sales blancas que cristalizan en la superficie.
- Descamación de pintura y desprendimiento de acabados.
- Aparición de moho y olores a humedad persistentes.
¿Cuáles son las causas de la humedad por capilaridad?
Para solucionar el problema, es vital entender su origen. Los principales factores que detonan o agravan esta condición incluyen:
- Contacto directo con el nivel freático: Cuando los cimientos están en contacto permanente con agua subterránea sin una barrera física.
- Ausencia de barreras impermeabilizantes: En muchas construcciones, no se colocan láminas o productos hidrófugos entre la cimentación y los muros de carga durante la obra.
- Uso de materiales porosos: Materiales de baja calidad o alta porosidad facilitan que el agua suba con mayor rapidez.
- Condiciones ambientales: Aunque es constante, las temporadas de lluvias intensas aumentan la presión hidrostática, acelerando el ascenso del agua.
Es especialmente frecuente encontrar esta patología en plantas bajas, sótanos y construcciones antiguas, donde las normativas de impermeabilización actual no fueron aplicadas.
¿Cómo eliminar la humedad por capilaridad en muros?
Eliminar este tipo de humedad requiere ir más allá de una simple capa de pintura. Existen diversos métodos profesionales según la gravedad del caso:
- Inyección de resinas hidrófugas: Se perfora el muro para inyectar compuestos que crean una barrera química interna, impidiendo el paso del agua.
- Sistemas de electroósmosis: Dispositivos electrónicos que invierten la polaridad del muro y el suelo para empujar el agua hacia abajo.
- Impermeabilizantes cementosos: Son recubrimientos especializados que se aplican sobre la superficie preparada para frenar el ascenso de la humedad y resistir la presión del agua.
La aplicación de impermeabilizantes de alta calidad sigue siendo la solución más eficaz y accesible. No solo permiten tratar construcciones existentes, sino que son la mejor herramienta preventiva en obra nueva para asegurar que la estructura permanezca seca desde el primer día.
Combatir la humedad por capilaridad requiere los materiales adecuados desde el primer momento. Una solución técnica superior es el Impermeabilizante Integral de CEMIX.
Este producto se mezcla directamente en concretos y morteros, reduciendo drásticamente la capilaridad y evitando la formación de salitre desde el interior de la mezcla. Al integrarse en la estructura, ofrece una protección permanente que no se degrada con el tiempo.
México
Guatemala
Honduras
El Salvador
USA




