El sector de la construcción y el mantenimiento de infraestructuras se enfrenta constantemente al desafío de proteger los materiales de la acción del tiempo, la humedad y el desgaste. Una de las vulnerabilidades más comunes en las edificaciones reside en las superficies porosas, como pisos, muros y fachadas.
La porosidad permite la infiltración de agua y otros agentes contaminantes, lo que a corto o largo plazo deriva en problemas graves como manchas, proliferación de moho, deterioro estructural y una disminución significativa de la vida útil del material.
La utilización de un protector de superficies porosas no es un lujo, sino una necesidad fundamental para garantizar la durabilidad y la estética de cualquier obra. Estos tratamientos crean una barrera invisible que sella los microporos sin alterar la apariencia original, asegurando resistencia y facilitando la limpieza.
¿Qué es un suelo poroso?
Un suelo poroso o, más precisamente, una superficie porosa en el contexto de la construcción, es aquella que presenta una estructura interna con una red de diminutos huecos, poros o capilares que se extienden a través de su masa.
Estos poros son espacios vacíos que quedan entre las partículas sólidas del material, como puede ser la arcilla, el cemento, la piedra natural (como el mármol o el granito no pulido), el ladrillo o la cerámica no vitrificada.
Es importante destacar que, si bien la porosidad puede ser una característica deseable en ciertos materiales (por ejemplo, para permitir la transpiración), en pisos y superficies expuestas a la intemperie o a la humedad constante, se convierte en un punto débil.
Esta característica permite la absorción de líquidos (agua, aceites, químicos) y la acumulación de suciedad, lo que acelera el deterioro, causa eflorescencias (manchas blancas de sales) y favorece el crecimiento de organismos biológicos.
¿Cómo saber si un piso es poroso?
Determinar si un piso o superficie es porosa es un paso crucial antes de aplicar cualquier tratamiento protector. Existen varios métodos sencillos y prácticos que pueden realizarse in situ:
- Prueba de la gota de agua: Se vierte una pequeña cantidad de agua limpia sobre una zona de la superficie. Si el agua es absorbida rápidamente por el material, dejando una mancha oscura o mojada, la superficie es altamente porosa.
- Inspección visual y táctil: Los materiales naturalmente rugosos, sin esmalte o sin pulir (como el barro cocido, el concreto sin tratar o algunas piedras naturales) suelen ser porosos.
- Análisis de manchas: Si el piso presenta manchas de humedad, aceite o eflorescencias (sales blancas), es una clara indicación de que es poroso, ya que estas sustancias han logrado penetrar en la estructura del material.
¿Cómo se corrige la porosidad del suelo?
La corrección y gestión de la porosidad en superficies de construcción se centra en aumentar la resistencia a la penetración y mejorar la estructura superficial para protegerlas. La estrategia más efectiva es la aplicación de un protector de superficies porosas o sellador.
Estos productos penetran en los poros y capilares, creando una barrera hidrófuga que repele el agua y los contaminantes sin sellar completamente la superficie, permitiendo que el material “respire”.
Un manejo adecuado incluye la rotación de tratamientos o materiales, asegurando que la protección se mantenga a lo largo del tiempo y optimizando la capacidad de repelencia y retención superficial. Una buena praxis implica:
- Limpieza profunda: Eliminar cualquier contaminante existente.
- Aplicación del sellador: Distribuir el protector de manera uniforme según las indicaciones del fabricante.
- Mantenimiento periódico: Reaplicar el producto según sea necesario para mantener la efectividad de la barrera.
CEMIX ofrece soluciones innovadoras en el ámbito de la construcción
Los protectores de superficies porosas son esenciales en la construcción, y CEMIX ofrece soluciones innovadoras para esta necesidad. Sus productos, desde impermeabilizantes hasta recubrimientos, garantizan durabilidad, eficiencia y resistencia ante condiciones extremas.
CEMIX simplifica la construcción con fácil aplicación, excelente adherencia y sostenibilidad, como los impermeabilizantes térmicos.
México
Guatemala
Honduras
El Salvador
USA




